El italiano Luca Pallanca más cuencano que el mote

“Sois más cuencano que el mote” es la frases  que los habitantes de la capital azuaya expresan a las personas que vienen de otras ciudades y demuestran afecto por esta tierra.

Luca Pallanca prepara las raciones alimenticias para entregar en las comunidades. Diego Cáceres/EL TIEMPO

Así como el mote es el principal ingrediente de la gastronomía cuencana, el nombre del italiano Luca Pallanca, es tan popular cuando se habla de obras sociales.

Luca recuerda que hace nueve años estuvo en la disyuntiva entre viajar al África para trabajar en la construcción de una refinería o enrumbarse a Ecuador, para conocer la tierra de su novia.

Fue el amor a su pareja que le motivó a dejar su natal Génova y viajar a Cuenca. “Cuando llegamos a esta ciudad dije aquí me quedo, tengo un hijo cuencano y aquí estoy”, expresó Pallanca.

Comentó que para subsistir abrió la pizzería Focaccia, que está ubicada en la esquina de las calles Presidente Córdova y Borrero, en pleno Centro Histórico de Cuenca.

Recordó que tuvo una gran acogida, pero, siempre al final del día le quedaba algo en el horno y para no desperdiciar decidió compartir con la gente que vive en la calle.

En Octubre de 2020 Luca Pallanca llevó ayuda a las familias afectadas por la pandemia. Archivo/EL NUEVO TIEMPO

Luca señala que al inicio ayudaba a unas 20 personas. Emocionado cuenta que esa actitud le dio empatía con los cuencanos y su actividad empezó a difundirse por redes sociales  y medios de comunicación que reconocían su gesto solidario, y con ello el apoyo ciudadano.

Cuando se presentó a la emergencia sanitaria COVID-19 la situación de la gente se agravó, comenta Luca, a tal punto  que todas las mañanas hacían fila frente a su pizzería alrededor de unas 200 personas para recibir una ración alimenticia.

“Fue una tragedia, pedí ayuda a la ciudadanía que respondió con donaciones de alimentos; con tablets, computadoras y con celulares para ayudar a los niños que no tenían la posibilidad de asistir a las clases virtuales”, recordó Luca.

Agradece el apoyo de la UNE, que colabora con más de 200 docentes voluntarios y facilitó las instalaciones para salas de estudio de los niños y para ayudar a las personas que no podían inscribirse para las jornadas de vacunación; además, colabora con una sala que es utilizada como centro de acopio de las donaciones.

Dijo que al ver que las bodegas se llenaban de productos decidió llevar la ayuda hacia los sectores rurales, donde la pobreza es evidente y no hay el apoyo de las entidades públicas que tienen obligación de hacerlo.

A la tarea se unieron 100 voluntarios que cada mes entregan 400 kit alimenticios en los campos. A ellos se suman 25 profesionales de la salud, quienes tres veces a la semana ofrecen gratuitamente atención médica, odontológica y psicológica.

Confianza

Luca Pallanca califica a los cuencanos como generosos, sostiene que cuando ven a personas que son sinceras y no buscan provecho personal no dudan en extender la mano.

Cuenta que la actividad que lidera no tiene personería jurídica, pese a ello, las empresas que dona sus productos no le piden ningún documento para justificar la salida de la mercadería, basta con su firma.

Gracias a donaciones, en la navidad del 2020 Luca Pallanca repartió 10.000 juguetes en las comunidades rurales. Cortesía

Asombrado relata que en la Navidad del año anterior que en tres semanas recolectó más 10.000 juguetes que fueron entregados a todos los niños de 66 barrios rurales, sin tener que recurrir a eventos pomposos como radio maratones y tele maratones, que organizan algunas entidades públicas.

Dice ser renuente a los políticos, no comparte la idea de ostentar un cargo público para ser pantalla y se luzcan los jefes, que están sentados en un escritorio.

Confiesa que le molesta cuando llegan representantes de municipios, juntas parroquiales y de otros Gobiernos Autónomos Descentralizados, GAD, con listas de personas que requieren alguna ayuda.

Dice que las listas son discriminatorias y muchas veces son hechas con favoritismos, dejando de lado a quienes realmente necesitan.

Luca Pallanca sostiene que los cuencanos son generosos y que colaboran cuando confían en alguien. Diego Cáceres/EL NUEVO TIEMPO

“Los cuencanos son generosos, no son tacaños como afirman algunos, lo que pasa es que han perdido la confianza en entes gubernamentales, religiosos y de otra índole. No llevamos limosnas, llevamos esperanza y dignidad.”, recalca Pallanca.

Entre los reconocimientos por su labor solidaria y altruista está  acuerdo entregado el 3 de noviembre de 2019 por Concejo Cantonal de Cuenca. El 28 junio de 2021 la Prefectura del Azuay, le otorgó la presea Empleo Joven, pero la Luca la mayor recompensa es el abrazo y el cariño de los cuencanos.

El grupo liderado por Luca Pallanca está integrado por voluntarios y benefactores, quienes conforman el  movimiento “Todos somos uno” al cual se puede unir cualquier ciudadano que tenga vocación de servicio. (I)

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